Sean simples, sean sencillos. Sean sinceros, sean honestos.
Simples en su manera de vivir. Sencillos en su manera de presentarse al mundo.
Sinceros en su actitud interior, honestos en la expresión de la persona que son.
Así nasce la sonrisa.
Esta entrada fue publicada el 23 mayo 2011 a las 2:56 pm y está archivada bajo las categorías Reflexiones. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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