Antes que tus manos lleguen a tocar algo, ya pasó.
Antes que tu razón llegue a pensar algo, ya pasó.
Todos estamos en las manos del Gran Espíritu Cósmico, adonde nunca estuvimos, pero siempre somos.
Antes que tus manos lleguen a tocar algo, ya pasó.
Antes que tu razón llegue a pensar algo, ya pasó.
Todos estamos en las manos del Gran Espíritu Cósmico, adonde nunca estuvimos, pero siempre somos.